Demasiado bueno para la basura

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En la actualidad, los seres humanos generamos tantos residuos y de composición tan diversa, que no pueden ser reintegrados en los ciclos naturales. Sin embargo, entre todos podemos conseguir que gran parte de ellos se aprovechen, convir­tiéndolos de nuevo en recursos.

La materia orgánica presente en nuestra basura doméstica es un claro ejemplo de ello. Por término medio, cada habitante del Principado de Asturias produce 1,4 kg de residuos domésticos al día. Alrededor del 40%, en función del domicilio y los hábitos de sus integrantes, corresponden a restos de alimentación y restos de poda y jardinería, materia orgánica que en la actual legislación se conoce con el nombre de biorresiduos.

La cantidad media de biorresiduos derivados de la alimentación en los hogares supone alrededor de 300 g al día por persona. En aquellos domicilios con huerta o jardín éstos se incrementan, ya que un espacio verde genera como promedio unos 3 kg de residuos por metro cuadrado al año, pudiendo alcanzar en total la cifra de 500 g al día por persona. Por tanto, una familia media integrada por 3 miembros puede generar cada día 1.5 kg de residuos orgánicos, lo que equivale alrededor 500 kg al año.

En Asturias, separando en origen estos biorresiduos, se conseguiría que cada año dejaran de ir al vertedero 150000 toneladas de residuos y producir más de 40000 toneladas de compost.

¿Cómo podemos conseguirlo? Generalizando la recogida selectiva de materia orgánica en todo el territorio asturiano y combinándola con el autocompostaje en aquellos domicilios con huerto o jardín.

A lo largo de este año varios ayuntamientos han comenzando a implantar esta recogida selectiva instalando en las calles un quinto contenedor de reciclaje, el contenedor marrón. La extensión de estas experiencias, bien con el sistema de contenedor o a través de la recogida puerta a puerta, debería ser una realidad en los próximos meses.

El papel que los ciudadanos desempeñamos en este proceso es fundamental. Si somos conscientes de la importancia de rescatar estos desperdicios separando esta fracción en nuestros hogares, evitaremos que se contaminen con otros residuos domésticos no compostables y permitiremos su transformación en abono de buena calidad.

Restos de verduras, frutas, cascaras de huevo o de furos secos, desperdicios de comida cocinada, restos de pescado y de carne, son algunos de los residuos orgánicos más comunes que al extenderse este nuevo reciclaje podremos reintegrar al ciclo de la materia.

Así, combinando todos los tipos de reciclaje- contenedor azul, amarillo, verde y marrón- entre todos seremos capaces de aprovechar más del 70% de nuestros residuos domésticos, caminando de forma decidida hacia un modelo de sociedad más ecológica y responsable con los problemas que genera.

 

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